Mira.

En agosto hay 200.000 personas en la Senda del Oso.

En bici.

A pie.

Con niños.

Todos a la vez.

Luego llega diciembre.

Y la senda se queda vacía.

Bien.

Porque el invierno es la temporada que nadie conoce.

Y es, con diferencia, la más bonita.

¿Se puede hacer la Senda del Oso en invierno?

Sí.

La Senda del Oso es una vía verde pública, abierta los 365 días del año.

No hay barreras.

No hay horarios de temporada.

Solo tú, el valle y el frío.

Eso sí: el invierno aquí no es como en el resto de España.

Es Asturias.

Llueve.

A veces nieva.

Y a veces sale el sol y el paisaje parece otro planeta.

La nieve: la Senda del Oso se transforma

Si vas andando, la senda del oso a pie es una de las rutas más cómodas de Asturias, y en invierno se nota el silencio más que nunca.

La senda discurre entre los 154 y los 500 metros de altitud.

No es alta montaña.

Pero cuando el frío aprieta, los tramos de Teverga y Proaza amanecen blancos.

Y entonces pasa algo.

Los túneles se llenan de carámbanos.

Los hayedos se cubren de escarcha.

Y el silencio se vuelve total.

Si nieva el día que vas, no pasa nada.

La senda es llana y asfaltada: con precaución, se puede andar.

En bici, mejor esperar a que funda o usar ruedas con buen agarre.

¿No sabes por dónde empezar? Aquí tienes el mapa de la Senda del Oso con los tres tramos y los puntos clave.

Los túneles: tu mejor amigo en invierno

Hay algo que casi nadie sabe de la Senda del Oso en invierno.

Los túneles son refugio.

Fuera llueve.

Dentro, el frío se nota menos.

Y cuando sales al otro lado, el valle aparece nevado.

Es de esos momentos que te llevas para siempre.

Eso sí: lleva frontal o linterna.

Los túneles están a oscuras todo el año, también en invierno.

Ciclista en la entrada del túnel de la Senda del Oso en invierno

Los osos en invierno: semiletargo en Proaza

¿Te gustaría ver osos?

Invierno es buena época.

Los osos del cercado de Proaza entran en un semiletargo: duermen más, se mueven menos.

Y cuando salen, se les ve tranquilos, sin prisas.

El mirador del cercado está a dos minutos andando desde la senda.

En diciembre, casi siempre lo tienes para ti solo.

Qué llevar: la lista que no falla en invierno

  • Capas: camiseta térmica, forro polar y cortavientos.
  • Gorro y guantes. No negocies con el frío.
  • Calzado impermeable: las hojas mojadas y la escarcha resbalan.
  • Frontal o linterna para los túneles.
  • Agua y algo de comer. La senda es larga.
  • El parte meteorológico antes de salir. Siempre.

Navidad y puente de diciembre: los planes

Diciembre en el valle del Trubia es otra historia.

Los chigres encienden la chimenea.

La sidra sabe mejor cuando fuera llueve.

Y la fabada vuelve a la carta.

El plan perfecto:

Ruta por la mañana.

Osos en Proaza al mediodía.

Sidra y fabada por la tarde.

Y si vienes en el puente de diciembre (el 6 y el 8), reserva con antelación.

Los puentes traen gente.

Pero mucha menos que agosto.

Fin de año: la Senda del Oso para ti solo

El 31 de diciembre la senda está prácticamente vacía.

Es el secreto mejor guardado de Asturias.

Sal a andar por la mañana.

Respira el aire frío.

Mira el valle dormido.

Y luego vuelve al pueblo, a la sidra y a la chimenea.

No hay mejor manera de despedir el año.

Preguntas rápidas (FAQ)

¿Está abierta la Senda del Oso en invierno?

Sí. Es una vía verde pública abierta todo el año. Solo se corta en caso de nieve o hielo extremo en algún tramo, algo poco habitual.

¿Hay nieve en la Senda del Oso en invierno?

Algunos días. La cota de la senda (154-500 m) hace que la nieve sea ocasional. Cuando cae, el paisaje es espectacular y se puede andar con precaución.

¿Se puede ir con niños o con perro en invierno?

Sí. La senda es llana y segura. Eso sí: abrígate bien y lleva ropa de repuesto. Si vas con niños, las distancias cortas se hacen solas; si llevas perro, el frío tampoco es problema para ellos.

¿Hace falta reservar para Navidad o el puente de diciembre?

Para las bicis de alquiler y los chigres, sí: el puente de diciembre llena los pueblos. Reserva con una semana de antelación y tendrás plan asegurado.

El dato que nadie te cuenta

La Senda del Oso es una vía de tren minero convertida en senda verde.

Según la web oficial de Turismo de Asturias, la vía recupera un trazado ferroviario histórico del valle del Trubia.

En invierno, el valle vuelve a ese silencio original.

El que había antes de que llegaran los turistas.

El que buscaban los osos cuando volvieron.

Y el que tú puedes tener para ti solo.

En diciembre.

En enero.

En febrero.

Cuando el resto del mundo cree que Asturias se duerme.

No se duerme.

Se prepara para ti.

Gran día.

Pd: Si vas en el puente de diciembre, madruga. La luz de la mañana sobre la nieve no se paga con dinero.

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